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Ale Cabrera

Simplemente Ale

Ale Cabrera

Una soñadora, con una historia llena de fracasos y logros

Siempre he sido una soñadora. Soy mujer, migrante, amiga, confidente, coach, crítica, técnica, y sobre todo una mamá enamorada de un par delicioso hasta el infinito y más allá. Comencé de cero a los 37 en una nueva tierra sin saber el idioma.

He estado casada, divorciada y recasada. He sido feminista, activista, liberal, conservadora, radical, existencialista, postmoderna y ecléctica. No soy más que una mujer imperfecta que ha aprendido a ser la mejor versión de mí misma cada día.

No ha sido fácil. Yo sé lo que significa sentirse perdido y sin esperanza ni ganas de reír. Yo perdí todas mis propiedades materiales varias veces, mis libros y hasta mi país, al que no puedo regresar por no tener pasaporte. Cuando llegué a Canadá me recomendaron cambiarme el nombre por ser muy largo e impronunciable, como requisito para poder conseguir trabajo y respeto.

Seguí insistiendo, y después de muchas caídas y levantadas me reencontré a mí misma y logré construir un espacio respetuoso en el que estar, crecí como persona, mantuve mi nombre y me presento muy orgullosa de mi herencia latina.

Soy una innovadora con creatividad infinita. Suelo tener ideas buenas y malas todo el tiempo. Me encanta escuchar, soy una mujer con gran empatía, honestidad y sentido común.

Comencé a ayudar a personas en 1998, el hilo conductor de mi vida ha sido creer en el potencial de cada ser humano, y que es siempre posible crecer y lograr los sueños. Comencé trabajando con personas con discapacidad y parálisis cerebral. Luego me enfoqué en mujeres víctimas de violencia, y después de migrar, sin planearlo, me convertí en consejera de inmigrantes.

Para mí la vida es solo un segundo en el reloj del universo, y ahora es el momento perfecto para ser feliz y hacer tus sueños realidad... pero primero hay que encontrarlos.

Puedo ayudarte a encontrar tu camino, enfrentar tus miedos y vulnerabilidad y encontrar tu meta personal.

¡Tomemos una taza de té, y comencemos a cazar unicornios!